Ha sido un invierno más largo y duro de lo normal aquí en la provincia de Girona, nada como en los paises del norte claro está, pero como dicen, todo es relativo.
Bueno, pues la buena noticia es que después de un paseo por el Empordà esta semana por fin vimos las primeras señales de la primavera, si bien varias semanas por detrás de Barcelona y el Penedés.
Los primeros toques de color que aparecen en el campo es el blanco de la flor de almendro, seguido de cerca por el rosa de la flor del ciruelo y, a continuación, en zonas protegidas el espectacular amarillo de la mimosa.
Me alegra volver a ver a las abejas zumbando alrededor, afectadas por diversas enfermedades que han diezmado su número, y el olor de la flor en los días templados y soleados es maravilloso.
Así pues, la economía puede estar fatal, pero al menos podemos apreciar las maravillas de la primavera en esta bella zona.






Jack Sagel escribe sobre Girona and Costa Brava en su blog
Esther Fuldauer es responsable de internet en el Hotel Savoy y también escribe para